La mujer de hoy



Cuántos logros ha alcanzado la humanidad, cuántas batallas libradas y guerras ganadas. Con el paso del tiempo hemos conquistado con gran orgullo utopías y sueños jamás imaginados por nuestros ancestros.

Un eslabón seducido por grupos de fuerte determinación y gallardía incomparable, lo ha constituido LA LIBERACIÓN FEMENINA.

Durante muchos años hemos trabajado fuertemente porque nuestros derechos sean reconocidos e incluso arriesgado la vida por igualar esas prerrogativas a las del hombre. Las cartas fueron puestas sobre la mesa y el juego, en efecto, "ganado".

La lucha ha sido continúa y seguimos batallando por abolir el machismo y hacer entender que si bien es cierto anatómicamente somos diferente al hombre, somos iguales en derechos, tenemos valía y se nos debe respetar y tratar con dignidad.

Sin embargo, las cosas no son tan sencillas, el logro no es tan acertado, ya que en ese afán desesperado y agitado por demostrarle al sexo fuerte, que el mismo no es tan fuerte, la MUJER DEL SIGLO XXI, ha confundido su rol y dejado atrás valores y principios que debería defender con más ímpetu.
Exigimos respeto del sexo opuesto, pero muchas veces con nuestro accionar demostramos que nosotras mismas no nos respetamos ni nos damos valor. 

Queremos igualdad, pero olvidamos que esta se conquista con respeto y actos dignos hacia nosotras y hacia las de nuestro género, nuestras pares, pregonamos un mundo de justicia, pero echamos al olvido los valores que desde antaño han identificado a la mujer.

Buscamos ser "iguales" a ellos, lo cual en efecto es imposible, ya que somos seres únicos y por naturaleza incomparables, pero cuando se nos exige dar, tenemos las manos vacías. La lucha no debe ser a medias.

Ciertamente, la mujer de hoy no es la de ayer y definitivamente no será la del mañana. Las nuevas filosofías van variando nuestro comportamiento y modo de ser.

Redefinamos bien nuestro rol, miremos detenidamente si nuestro accionar es el correcto, pues al final de cuentas cada cual es dueño de sus actos, responsable de lo que hace y esclavo de sus omisiones.

- Liz.

Comentarios

Entradas populares